Generalmente las razones del fracaso son las mismas: problemas financieros, inconsistencias en sus procesos internos; problemas con el staff (personal desmotivado o poco comprometido); y falta de gestión y liderazgo; Y estos problemas no deberían de sorprendernos… ¿A quién le enseñaron en la Universidad a hacer empresa y manejar el dinero?

Generalmente los dueños de los negocios atribuyen sus tropiezos financieros a causas externas, echándole la culpa al gobierno, a la caída de la demanda, al mercado, la competencia, a las demoras de proveedores, etc. También suelen ser expertos en dar excusas, que no es otra cosa que estar inventando justificaciones de por qué no hiciste lo que tenías que hacer. Pero muy rara vez se preguntan: “¿qué hice mal yo? ¿En qué me equivoqué? O, ¿Qué puedo hacer yo para enmendar la situación y no volver a tropezar con la misma piedra? Mientras no tengamos un sentido de pertenencia bien desarrollado, la responsabilidad de asumir las consecuencias de tus actos sin culpar a nadie, y coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos, será muy difícil que logres tener éxito tanto en los negocios como en la vida.

Para terminar les dejo las principales causas de los fracasos de las PYMES:

  • Falta de liderazgo: Genera problemas con y en el equipo.
  • Problemas con el equipo (Staff): Genera problemas con la calidad de la entrega, ante la falta de motivación y compromiso.
  • Problemas con el proceso de Entrega del producto o servicio: Al no tener una calidad estándar se generan inconsistencias en la entrega (no entregar a tiempo, problemas con la calidad y cantidades) y el cliente lo nota y deja de comprarnos.
  • Falta de planificación: No hay una Visión de hacia dónde va el negocio, que nos permita definir las metas alineadas con la Visión y construir un plan de acción con indicadores clave de desempeño (KPI’s) que permitan el control y seguimiento durante el camino a dicho punto B.
  • Falta de Visión financiera, es decir, falta de un tablero de control con indicadores financieros. No tener dicha visión es cómo manejar un auto sin el tablero de control: nos podemos chocar o quedar sin gasolina en cualquier momento y sin darnos cuenta.
  • La cantidad de tiempo que el dueño le dedica a “apagar incendios”: el 80% del tiempo se la pasa solucionando los problemas del día anterior, dedicándose a trabajar EN el negocio – solucionando problemas operativos – en lugar de trabajar PARA el negocio – desarrollando temas estratégicos.
  • Falta de Mejoras continuas, y claro, si el dueño se la pasa apagando incendios… ¿en qué momento vamos a mejorar? La solución de los problemas se va “pateando” para adelante, convirtiéndose el día en día en tratar todos los temas – Importantes y No Importantes – como Urgentes.
  • Creerse “Generalistas” siendo “Especialistas”; cuando una persona decide abrir su propio negocio, normalmente lo hace en el sector o la industria en la que es experto, aprovechando el know-how adquirido durante muchos años trabajando como dependiente, tanto en el rubro como en la industria. Sin embargo se enfrentan con otro tipo de problemas; por ejemplo, el consultor financiero es experto (especialista) en Finanzas; pero carece de experiencia en temas administrativos, comerciales, de mercadotecnia, en sistemas, en liderazgo, falta de visión, etc…razones por las cuales la gran mayoría decide cerrar sus negocios en los primeros años y regresa al mundo corporativo.

Ante esta cruda realidad fue que decidí certificarme como Coach en ActionCOACH, donde mi propósito es aportar mi granito de arena dándoles las herramientas necesarias a los dueños para trabajar con ellos creando verdadera riqueza económica y social, transformando sus organizaciones y lograr que perduren en el tiempo.
Por ActionCOACH Henry Ackermann